martes, 23 de febrero de 2010

GLUCIDOS



Los glucidos los ingerimos cuando comemos alimentos como las papas, camote, cualquier tipo de grano, como el trigo, maíz, cebada, arroz y los alimentos derivados, como el pan. Su función principal es proporcionar la energía necesaria para caminar, correr, jugar, etc. por está razón se les denomina alimentos energéticos. La cantidad de glúcidos que se debe consumir diariamente depende de la cantidad de energía que la persona necesita, según la edad, el sexo y la actividad que realiza.

GRASAS


Las grasas están presentes en muchos organismos, y tienen funciones tanto estructurales como metabólicas. La ingerimos en la leche, mantequilla, margarina, aceites, tocino, etc. Su función principal es proporcionar energía y calorías, al igual que los glúcidos, los lípidos o grasas son llamados alimentos energéticos.


PROTEINAS


Estas sustancias nutritivas las encontramos en la leche, la carne, los huevos, los porotos, los garbanzos, etc. Las proteínas son las que forman y reparan los tejidos; por lo tanto son necesarias para el crecimiento; en los niños y adolescentes se requieren en mayor cantidad. Los adultos los utilizan especialmente para reparar el organismo de un desgaste natural. Las proteínas constituyen los tejidos (cartílagos, sistema nervioso, etc.) y especialmente en los músculos. Debido a la función que cumplen se les denomina alimentos plásticos o reparadores.


VITAMINAS


Son sustancias que no pueden faltar en nuestro cuerpo, porque regulan el funcionamiento de los órganos, ayudan a mantener la salud y a la reparación de las partes del organismo que se desgastan. Las vitaminas no son alimentos, pero son indispensables para que el organismo funcione en forma natural. Actúan en pequeñas cantidades. Se les denominan utilizando las primeras letras del alfabeto. Muchas enfermedades se producen por falta de vitaminas (avitaminosis.) Actualmente son sustancias adquiridas como productos elaborados.

miércoles, 10 de febrero de 2010

MAQUINA DE VAPOR

La maquina de vapor es un motor de combustión externa, capaz de transformar energía de una cierta cantidad de vapor de agua, realizando un trabajo cinético o mecánico. El ciclo de trabajo de una máquina de vapor se divide en dos partes; en principio, se genera vapor de agua por calentamiento directo, en una caldera que se encuentra cerrada, esto quema un combustible, habitualmente carbón o madera.

El segundo paso del proceso consiste en introducir el vapor a presión dentro del cilindro, arrastrando el pistón o émbolo en toda su expansión.

Esto lo lleva a cabo utilizando un volante de inercia y un mecanismo de biela; éste puede transformarse en un elemento de rotación. Una vez que el émbolo alcanzó el final de su carrera, retorna a su posición de inicio, expulsando de esta forma el vapor de agua. El ciclo que la máquina de vapor realiza es controlado mediante una serie de válvulas de salida y entrada; que a su vez tienen la función de regular la renovación de carga, nos referimos con esto, a los flujos de vapor desde y hacia el cilindro.